domingo, 24 de mayo de 2015

Gambones al ajillo.

Poca ciencia tiene esta receta, lo importante, unos buenos gambones.



Ingredientes:
Gambones.
Aceite de oliva.
1 Cayena.
Ajos.
Pimentón dulce.



Preparación:
En una sartén echamos una buena cantidad de aceite de oliva y una cayena.



Pelamos y laminamos una cabeza de ajos (como siempre, le quitamos el centro para que no repitan).



Cuando esté el aceite caliente añadimos los ajos y movemos, los haremos a fuego medio vigilando que no se quemen.



Enjuagamos los gambones bajo el chorro de agua. 



Dejamos escurrir y pelamos.



Añadimos los gambones a la sartén, pasados unos minutos les damos la vuelta. Podemos retirar la cayena o dejarla hasta el final, dependerá de lo que nos guste el pique.



Cuando veamos que tienen un tono rojizo, le echamos media cucharadita de las de café de pimentón dulce, retiramos del fuego, mezclamos bien y listo.



Un buen trozo de pan...



Y a disfrutar.






domingo, 17 de mayo de 2015

Albóndigas. Dos versiones.

Una tarde en la cocina, adelantando comida.
Qué mejor que preparar albóndigas, se pueden congelar y así tenemos reservas para cualquier ocasión.


Ingredientes para las albóndigas:
1,5 kg de carne de ternera picada.
0,5 kg de carne de cerdo picada.
3 dientes de ajo.
3 huevos.
Perejil seco.
2 rebanadas de pan.
1 chorreón de leche.
2 cuchararadas de pan rallado.
Sal.
Pimienta.
El zumo de un limón.
Harina.
Aceite. 

Albóndigas en salsa de tomate.
1 kg de la mezcla de carnes.
Tomate triturado.
2 cebollas.
1 puerro.
Sal.
Aceite.
Azúcar.
Pimienta.

Albóndigas en salsa de cerveza.
1 kg de la mezcla de carnes.
Ajos (el resto de la cabeza).
2 hojas de laurel.
2 cebollas.
1 puerro.
Sal.
Aceite.
Pimienta.
Cerveza.


Preparación:
El primer paso será preparar las albóndigas que nos servirán para las dos recetas.

En un bol, mezclaremos las dos carnes que ya nos han picado a nuestro gusto en la carnicería.


En otro bol desmigamos dos rebanadas de pan con un chorreón de leche, lo mezclamos e incorporamos a las carnes.


Echamos 3 dientes de ajos muy picaditos, sal, pimienta, perejil seco (al gusto), el zumo de un limón, dos cucharadas de pan rallado y mezclamos bien.





Batimos 3 huevos, los añadimos y volvemos a mezclar. Para esto lo mejor es usar las manos (bien limpias, por supuesto).

Nos colocamos un  plato con harina cerca del bol de la carne, y empezamos a preparar las albóndigas.


Una, dos.... y así hasta el final.




Como han salido bastantes, hemos puesto al fuego dos sartenes con aceite de oliva y a freir.

Las dejamos doraditas pero no demasiado, ya que terminarán de hacerse en sus salsas.

Las vamos retirando del aceite y las ponemos a escurrir en una fuente encima de papel de cocina.

Terminamos aquí la primera parte.


Albóndigas en salsa de tomate:

En una olla ponemos un chorreón de aceite (como dos cucharas soperas), (hemos colado el de freir y lo hemos usado) añadimos las dos cebollas y el puerro que hemos cortado en trozos pequeños. Añadimos sal y pimienta y dejamos pochar.


Cuando veamos que la cebolla está tierna, añadimos una lata grande y otra pequeña de tomate triturado y casi una cucharada grande de azúcar (para quitar la acidez), salpimentamos. Dejamos que el tomate se vaya haciendo a fuego lento.



Pasada aproximadamente una media hora añadimos la mitad de las albóndigas a la salsa de tomate, las dejaremos que se terminen de hacer  durante unos 15 minutos.


Primera receta terminada.





Albóndigas en salsa de cerveza.

En una olla ponemos un chorreón del aceite de freir las albóndigas (como dos cucharas soperas). Doramos los ajos que hemos cortado en láminas.


Añadimos las cebollas, el puerro y las zanahorias, todo en trozos pequeños. Echamos dos hojas de laurel, y dejamos que se vaya pochando todo. Añadimos sal y pimienta al gusto.




Cuando veamos que está todo pochado añadimos como 3/4 de litro de cerveza. Mezclamos todo bien y dejamos que evapore el alcohol durante unos cinco minutos.


Incorporamos el resto de las albóndigas y dejamos cocinar sobre una media hora a fuego  suave.



Segunda receta terminada.




Ya sólo nos queda disfrutar y guardar en unos tupper en el congelador, para varias vece, y así cuando tengamos días "con prisas" sólo tendremos que calentar y comer.


 

Buen provecho.